NOTICIAS CRISTIANAS | RADIO CRISTIANA: Las promesas de Dios Las promesas de Dios ================================================================================ Arley Narvaez on 07 November, 2008 11:44:00 (2 Corintios 1: 20-22) Dios no sólo escucha. El también habla. El Señor quiere hacerte saber acerca de Sus propósitos, y cuando Él dice algo, tengamos por cierto que es SÍ y es AMÉN. Dios, a diferencia de los hombres, ni miente ni exagera; y cuando dice algo, de seguro lo cumplirá. PODEMOS CONFIAR QUE LO QUE NOS DIGA, ÉL LO CUMPLIRÁ EN SU TIEMPO Y A SU MANERA. Diferentes tipos de promesas Existen las promesas que Dios nos ha dejado en Su Palabra y que son muchas; y existen las promesas que Dios nos hace a título personal, y que también podemos creer, porque Él las cumplirá en su momento. 1. La promesa que Dios le dio a David de ser rey de Israel (1 Samuel 16: 11-13) Dios había decidido quitarle el reino a Saúl, y dárselo a David. Para ello, envió a Samuel para que al final le ungiese, y lo hizo. Pero David no recibió el reino inmediatamente, sino que una vez habiendo sido ungido para ser rey, tuvo que esperar el cumplimiento de la promesa de Dios, y tuvo que esperar años. David supo esperar el cumplimiento de la promesa de Dios de que iba a ser rey. En esa espera, tuvo que soportar muchas “circunstancias difíciles”, sobre todo provenientes del todavía rey Saúl, que a la postre, llevado por demonios, le quería matar (1 Samuel 18: 9-11, 25, 28; 19: 1, 2 etc.) David tuvo que huir varias veces de Saúl que le quería matar (1 Samuel 21; 22) Saúl no dudó en matar a los sacerdotes de Jehová como represalia por haber ayudado a David. Saúl siguió persiguiendo a muerte a David (1 Samuel 23). El odio de Saúl era el odio del propio Satanás contra el ungido de Dios, David. Pasaron bastantes años hasta que Saúl por fin murió (1 Samuel 31). Pero aun y así, no fue David inmediatamente coronado como rey, porque muerto Saúl, se levantó oposición por parte de Abner, general de Saúl. Este hombre, por su cuenta, levantó a Is-boset, hijo de Saúl, como rey (2 Samuel 2: 8-10), y reinó sobre Israel durante dos años. Tantas cosas negativas ocurrieron, que parecía que aquel ungimiento que David recibiera por parte de Dios a través de Samuel; aquella promesa de que David iba a ser rey sobre Israel, jamás iba a acontecer…pero llegado el día y la hora, aconteció. (2 Samuel 5: 1-5) Curiosamente, también Jesús de Nazaret recibió el ministerio a la edad de 30 años. LAS PROMESAS DE DIOS SON EN EL SI Y EN EL AMEN, Y SE CUMPLEN EN EL MOMENTO DE DIOS. Se cumplen en un momento dado, por eso son promesas. Debemos esperar el cumplimiento de la promesa en la paz de Cristo Muchas veces, cuando parece que jamás se cumplirá lo que Dios ha prometido, es cuando viene el momento de su cumplimiento. En ese momento, será esencial nuestra fe y esperanza en el Señor. Por ello, nuestra espera hasta el cumplimiento de la promesa del Señor deberá ser en la paz de Cristo, jamás en el afán y la ansiedad. 2. En el transcurso hasta que se cumplen las promesas de Dios En ese lapso de tiempo que va desde que Dios anuncia su promesa, hasta que se cumple, ocurren muchas cosas. A veces el tiempo es más largo, a veces es más corto, pero siempre existe un lapso de tiempo. Normalmente se levanta mucha oposición de parte del enemigo para intentar disuadir al creyente a que abandone toda esperanza acerca de la promesa que Dios le ha dado. NUESTRA FE ES PROBADA CUANDO DIOS NOS DA UNA PROMESA, HASTA QUE ESTA SE CUMPLE. El camino del cumplimiento de la promesa no es fácil, pero muy importante para nuestro crecimiento en fe y en dependencia de Dios. Cuanto más se demore el cumplimiento de la promesa, siempre que sea por causas ajenas a nosotros, mayor es el trato de Dios con cada uno de nosotros. Eso implica que el Señor está haciendo cosas tremendas en nosotros. 3. Diferentes promesas de Dios para nuestras vidas Dios nos ha dado diferentes promesas, las cuales Él cumple en la medida en que nosotros también nos disponemos a hacer nuestra parte de obediencia y sumisión a Su voluntad. Tenemos el derecho de aferrarnos a ellas, ya que Dios se ha comprometido ha cumplirlas. Veamos algunas de ellas: Promesas para el afligido Salmo 30: 5 Salmo 34: 19 Mateo 28: 20 Juan 16: 33 Isaías 43: 1, 2 2 Corintios 4: 17, 18 Salmo 12: 5 Salmo 12: 7 Romanos 16: 19, 20 Ver el Salmo 121. Hay muchísimas promesas de parte de Dios para los que le son fieles y le aman. Busquemos en la Palabra todas ellas, y apropiémonos por la fe (esa fe sí es real) de todas ellas. Dios les bendiga. (c) Miguel Rosell Carrillo, Centro Rey, Madrid, España. Enero 2007