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El Prozac y el efecto placebo

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image Un estudio que afirma que el Prozac no es efectivo ha hecho saltar todas las alarmas.

MADRID.- en la portada de El País se leyo que el Prozac era sólo un placebo.

En el artículo se hacía referencia además a otras consideraciones controvertidas como que dicho fármaco puede inducir a actos violentos y suicidas. Llevo veinticinco años utilizando diariamente esa sustancia en muchos de mis pacientes y me veo obligado a hacer algunos comentarios.
Decir que el efecto antidepresivo del Prozac es sólo placebo es sencillamente una barbaridad, ya quisiéramos los psiquiatras tener placebos tan eficaces. Si el Prozac es un placebo, ¡bendito placebo!, porque no es apenas tóxico, no crea dependencia física y es bien tolerado con pocos efectos secundarios.

La fluoxetina, principio activo del Prozac, fue comparada con placebo en estudios previos a su comercialización y resultó muy superior en eficacia. Fueron estudios realizados con diseños llamados 'doble ciego', que son absolutamente rigurosos desde el punto de vista metodológico. Posteriormente ha sido comparada en cientos de estudios con el resto de los antidepresivos, obteniéndose siempre eficacias similares.

El efecto placebo es un efecto positivo cuya naturaleza no es farmacológica sino psicológica, un efecto sugestivo derivado del hecho de creerse tratado y medicado. Cuando en estudios de investigación se trataba a pacientes con depresiones graves con placebos (estudios que hoy ya no se realizan por cuestiones deontológicas), encontrábamos mejorías significativas en torno al 40% de ellos, un resultado sorprendentemente alto; mientras que cuando se tratan con antidepresivos, incluido el Prozac, la mejoría se cifra entorno al 75-80%, es decir el doble. De aquí se puede concluir que los estados depresivos son muy sensibles al efecto placebo, pero también que los fármacos antidepresivos tienen además del efecto placebo un efecto farmacológico que multiplica por dos la eficacia.

El estudio citado en El País es un metanálisis, no pretendo aburrirles pero eso significa que no es experimental, es decir el autor no ha investigado con Prozac sino que ha realizado un estudio sobre algunos estudios experimentales realizados con Prozac. La metodología es pues muy criticable. Sabemos con toda certeza el mecanismo de acción de la fluoxetina, sabemos cuál es su receptor, dónde y cómo actúa, sabemos qué produce: en última instancia un aumento de los niveles de serotonina, un neurotransmisor cerebral que se altera en los estados depresivos.

Me llama la atención que siempre que salta a la opinión pública algún estudio controvertido con antidepresivos, sea siempre Prozac el blanco de las críticas, cuando es sólo el representante de una familia de fármacos, todos ellos muy similares. La cosa tiene a veces un tufo horrible a guerras comerciales. Prozac se ha hecho demasiado popular, se han escrito libros y se han rodado películas y es víctima de su propio éxito. Se le llama la droga de la felicidad, otro buen titular que es un despropósito, el Prozac, como el resto de los antidepresivos, no da nada que el individuo no tenga, simplemente hace desaparecer un estado de desvitalización al que llamamos depresión.

¿Induce al suicidio?

Aunque les parezca increíble en algunos prospectos de antidepresivos figura últimamente una sentencia que deja atónitos a los pacientes que la leen: "Puede inducir al suicidio". Figúrense, el paciente depresivo siente, cuando la depresión tiene cierta intensidad, deseos de muerte, va a pedir ayuda a un psiquiatra y éste le indica un fármaco que puede inducirle al suicidio. Es terrible. ¿Por qué está ocurriendo esto? Creo que es un ejemplo de la llamada medicina defensiva, se trata de evitar problemas judiciales que puedan llevar a las empresas farmacéuticas a pagar indemnizaciones millonarias a familias de pacientes depresivos que se hayan suicidado.

El sentido común dice que lo que induce al suicidio es una terrible enfermedad llamada depresión, que afortunadamente hoy podemos tratar con unos fármacos eficaces llamados antidepresivos. La experiencia clínica dice que los antidepresivos han salvado y siguen salvando la vida a cientos de miles de personas.

Dicho lo anterior creo también que hay actualmente en la Psiquiatría un excesivo biologicismo, que muchos pacientes son medicados sin ser escuchados ni comprendidos, que la ayuda debe ser no sólo química sino también psicológica y social, que los psiquiatras necesitamos Más Platón y menos Prozac.

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